NOTAS DE ARTE
“La ñata Inés”, por Vargas Rosas
MEDIA NOCHE
En todas las ciudades del mundo en que los hombres piensan en algo más que en el voluptuoso cultivo del aburrimiento, los cafees y cabarets juegan un rol preponderante. Cafees y cabarets, a más de dar descanso y renovación a las ideas de los hombres de trabajo, han sido siempre y siguen siendo, los buenos hogares de los artistas. El café o el cabaret, es un punto de rendezvous, a donde todos pueden llegar sin los estiramientos fríos que provoca irremediablemente a presencia de un dueño de casa; es el sitio donde puede hablarse ampliamente sin compromisos. De esta actitud de libre intercambio intelectual, nace la alegría. La alegría en los hombres pide correspondencia alrededor: música, baile, un número de atracciones, un buen trago. Pero la alegría es para muchos espíritus herméticos, sin ánimo de inmoralidad¹.
[…]
Basta echar una ojeada al voluminoso libro de Ramón Gómez de la Serna para darse una idea de cuánto ha hecho el café “Pombo” en la vida intelectual de Madrid y toda la España. Otro tanto podría decirse del “Gato Negro” cenáculo de Jacinto Benavente. Luego el “Lion d’Or” de Barcelona y el “Roma nisches Kafee” de Berlín y e “Dürer Kafee” de Nuremberg, frecuentado en otros tiempos por Durero y “Greco” de Roma frecuentado por Stendhal, el “Gambrinus” de Florencia, y ¡qué sé yo! Ahora que se piense lo que ha significado para la cultura universal la pequeña colina de Montmartre… Montmartre, sinónimo de “farra” para los nuevos ricos y los hombres con herraduras, pero donde sinnúmero de artistas han laborado por la belleza entre los cafées, cabarets, music-halls y dancings. Y siempre en París, un barrio más nuevo reúne a las élites intelectuales del mundo: Montparnasse. Cada cual trabaja en su gabinete o taller, mas todos ventilan, discuten y vivifican sus ideas y creaciones a la luz de los cafées: “Closerie des Lilas”, “Rotonde”, “Dome”, “Cameleón”.
El arte menor ruso que al mundo culto todo íntegro ha encantado por su fineza y originalidad y del cual Duvan Torzoff y su compañía no ha poco nos mostraron tan hermosos números, es hijo de los cabarets de Moscú y Petrograd.
(…)
Podríamos aquí saludar tantas cosas todos los días a las 12 con una pequeña dosis de imaginación para con los restos de las buenas viejas costumbres.
Ahora, si es verdaderamente por economías, las soluciones abundan: una colecta como hay tantas, o fundar la sociedad de los Amigos del Balazo.
- En el borde de la página del archivo original como verás al final de esta edición, el daño es irreparable, por lo que se es imposible ver lo que contiene. Aunque es indecoroso para el resto del relato, es importante tomar la idea de Juan Emar. No nos desanimemos.
LA GOLONDRINA
Sobre el argumento de vulgaridad excesiva, se ha hecho una película nacional: “Golondrina” El argumento, en general, no tiene mayor importancia en un film, en todo caso, puede dejar de tenerla, si el film es bien tomado. Prueba de ello: la magnífica producción de Clyde Cook “Faldas”. Pero cuando todos los recursos cinematográficos y el arte mismo de la pantalla, se ponen al servicio de un argumento banal hasta la ingenuidad, el resultado es francamente deficiente. En el caso de “Golondrina”, película que se salva por algunos hermosos pasajes y por la figura bella y… de su protagonista…
![]() |
| Archivo original |






No hay comentarios:
Publicar un comentario